Laboratorio
Roche
Ámbito de Acción: Antimicrobianos
Revisado el 25/11/2025
Roche
Ceftriaxona Sódica
Como fármaco alternativo para la borreliosis de Lyme:
Equinos:
Para infecciones susceptibles:
La ceftriaxona no se absorbe por vía oral, por lo que debe administrarse exclusivamente por vía parenteral; presenta amplia distribución tisular y en humanos muestra una elevada unión a proteínas plasmáticas (95–98%), mientras que en perros esta fracción es considerablemente menor (25%). En personas penetra al sistema nervioso central, alcanzando mayores concentraciones en líquido cefalorraquídeo cuando las meninges están inflamadas; atraviesa la placenta y pasa a la leche en bajas cantidades sin haberse descrito efectos adversos en neonatos. Su eliminación ocurre por vías renales y extrarrenales, con una vida media de 6–11 horas en humanos. En perros, la biodisponibilidad tras inyecciones IM o SC es equivalente a la vía IV, con concentraciones máximas más rápidas por vía IM (≈30 min) que SC (≈80 min), y con valores pico superiores por vía IM aunque con áreas bajo la curva similares; la vida media es de 0,88 h (IV), 1,17 h (IM) y 1,73 h (SC). Un estudio sugiere que 1–2 aplicaciones IM o SC diarias de 50 mg/kg serían adecuadas para la mayoría de las infecciones susceptibles en perros. En gatos, la ceftriaxona muestra buena absorción tanto por vía IM como SC, con una vida media de eliminación de 1,5–2 horas y sin datos disponibles sobre su unión a proteínas plasmáticas
La ceftriaxona en medicina veterinaria no están completamente definidos debido a su uso limitado en animales; sin embargo, se conocen reacciones reportadas en humanos que pueden o no ser extrapolables a perros y gatos. Entre los efectos hematológicos descritos se incluyen eosinofilia (6%), trombocitosis (5%), leucopenia (2%) y, con menor frecuencia, anemia, neutropenia, linfopenia y trombocitopenia. Aproximadamente un 2–4% de los pacientes presentan diarrea. En perros, dosis muy elevadas (≈100 mg/kg/día) han producido formación de “barro biliar”. También se han documentado reacciones de hipersensibilidad, principalmente erupciones cutáneas. Asimismo, entre el 1–3% de los pacientes se han observado aumentos en enzimas hepáticas, nitrógeno ureico sanguíneo, creatinina sérica y presencia de cilindros urinarios. La administración por vía intramuscular puede generar dolor en el sitio de inyección.
La información sobre sobredosificación con ceftriaxona en medicina veterinaria es limitada; en caso de administrarse una dosis excesiva, los pacientes deben mantenerse bajo vigilancia clínica estrecha y recibir tratamiento sintomático y de sostén según sea necesario, considerando monitoreo hematológico, hepático y renal debido a los efectos adversos descritos en exposiciones elevadas, aunque no existen antídotos específicos ni protocolos establecidos para intoxicación aguda por este fármaco.
La ceftriaxona no ha mostrado efectos teratogénicos en estudios realizados en ratas y ratones gestantes incluso cuando se administraron dosis equivalentes a hasta 20 veces la dosis aprobada; en medicina humana está clasificada por la FDA como categoría B para su uso durante la gestación, lo que indica que los estudios en animales no han demostrado riesgo fetal aunque no existan estudios adecuados en mujeres embarazadas, o bien que se ha observado algún efecto adverso en animales pero los estudios controlados en mujeres no han evidenciado riesgo para el feto durante el primer trimestre ni en los posteriores. La ceftriaxona se excreta en la leche en concentraciones bajas y es poco probable que represente un riesgo significativo para las crías lactantes.
Las interacciones medicamentosas de la ceftriaxona en medicina veterinaria provienen principalmente de datos en humanos y animales de laboratorio, y aunque no siempre contraindican su uso conjunto, requieren una evaluación clínica cuidadosa y monitoreo. El empleo concurrente de aminoglucósidos u otros fármacos nefrotóxicos, como anfotericina B, es controvertido, ya que las cefalosporinas pueden producir nefrotoxicidad aditiva, aunque esta interacción está bien documentada solo con cefaloridina; sin embargo, estudios in vitro han demostrado que las cefalosporinas pueden ejercer efectos sinérgicos o aditivos con aminoglucósidos frente a ciertas bacterias. Una interacción crítica corresponde al calcio: la administración concomitante de ceftriaxona con soluciones o productos que contienen calcio ha causado precipitados fatales de complejos calcio-ceftriaxona en pulmones y riñones de neonatos humanos, por lo que no debe mezclarse con calcio y se recomienda un intervalo mínimo de 48 horas entre su administración y la de soluciones cálcicas.
Última actualización: 25/11/2025 14:40