Solvobil

Ámbito de Acción: Digestivo

Laboratorio

Maver

Presentación
Envase con 20 y 50 comprimidos.
Dosis Práctica
  • Gatos: ¼ comprimido cada 5 kilos SID
  • Perros: 1 comprimido cada 25 kilos SID

Principio Activo

Acido ursodesoxicólico

Composición

Acido ursodesoxicolico 250mg/comp.

Especies

Caninos Y felinos

Posología

Vía Oral: 10-15mg/Kg/12-24hrs. Junto con las comidas.

Vía Oral: 10-15mg/Kg/12-24hrs. Junto con las comidas.


Indicaciones

En los pequeños animales, el ácido ursodesoxicólico puede ser útil como terapia adyuvante en el manejo médico de los colelitos compuestos principalmente por colesterol, así como en pacientes con enfermedad hepática crónica, especialmente en aquellos casos donde la colestasis, y por ende, la toxicidad biliar, desempeña un papel patogénico relevante.

Se utiliza para:

  • Colestasis crónica
  • Colangiohepatitis
  • Colangitis esclerosante
  • Cirrosis biliar primaria
  • Enfermedad hepática crónica con colestasis
  • Disolución de cálculos biliares de colesterol

Es útil como hepatoprotector y colerético en condiciones en que los ácidos biliares hidrofóbicos están en niveles elevados, ya que puede desplazar los más tóxicos.

Acciones

El ácido ursodesoxicólico ejerce múltiples acciones terapéuticas que lo hacen valioso en el manejo de ciertas enfermedades hepatobiliares en perros y gatos. Después de su administración oral, el ácido ursodesoxicólico suprime la síntesis hepática y la secreción de colesterol, al mismo tiempo que disminuye su absorción intestinal. Esta doble acción contribuye a reducir la saturación de colesterol en la bilis, lo que favorece la solubilización de los cálculos biliares compuestos por colesterol. Además de esta acción litolítica, el ácido ursodesoxicólico actúa como colerético al aumentar el flujo biliar, lo cual resulta beneficioso en situaciones de colestasis. En pacientes con enfermedad hepática crónica, se ha observado que el ácido ursodesoxicólico puede reducir los efectos hepatotóxicos de las sales biliares, al disminuir su acción detergente sobre las membranas celulares, protegiendo así a los hepatocitos de la toxicidad ejercida por ácidos biliares más hidrofóbicos como el litocolato, desoxicolato y queno-desoxicolato. Estas propiedades se suman a sus efectos citoprotectores, inmunomoduladores y antifibróticos, haciendo del ácido ursodesoxicólico una herramienta terapéutica potencialmente útil en patologías como la hepatitis autoinmune, la hepatotoxicidad aguda y otras hepatopatías inflamatorias con componente colestásico.

Farmacocinética

El ácido ursodesoxicólico presenta una farmacocinética favorable para su uso terapéutico en pequeños animales. Tras su administración oral, se absorbe eficientemente desde el intestino delgado, alcanzando tasas de absorción de hasta un 90 % en humanos, lo que sugiere un comportamiento similar en perros y gatos. Una vez absorbido, el ácido ursodesoxicólico ingresa en la circulación portal y es captado por el hígado, donde es conjugado con taurina o glicina y posteriormente secretado en la bilis. Esta conjugación favorece su acción colerética y su participación en el ciclo enterohepático.

Su distribución sistémica es limitada, ya que solo una pequeña fracción alcanza la circulación general, donde se une fuertemente a las proteínas plasmáticas. La eliminación se produce mayoritariamente por vía fecal, como resultado de la oxidación o reducción de la droga a compuestos menos solubles tras la acción bacteriana sobre las formas conjugadas y libres que no fueron reabsorbidas. Apenas se detectan cantidades del principio activo en la orina, lo que refleja su excreción predominantemente biliar y su mínimo impacto renal. Esta farmacocinética explica su eficacia localizada en el árbol hepatobiliar y su bajo riesgo de efectos sistémicos adversos.


Efectos Adversos

Aunque el uso del ácido ursodesoxicólico en medicina veterinaria ha sido relativamente limitado, la evidencia disponible sugiere que es bien tolerado en perros y gatos. No se ha asociado de forma directa con hepatotoxicidad en estas especies; sin embargo, existe una consideración teórica relacionada con su metabolismo. En humanos, algunas personas presentan una deficiencia en la capacidad de sulfatar el ácido litocólico —un ácido biliar de origen natural y también un metabolito del ácido ursodesoxicólico— lo que puede resultar en acumulación de esta sustancia hepatotóxica. Aunque la relevancia de este fenómeno en medicina veterinaria no ha sido completamente determinada, representa un aspecto a tener en cuenta, especialmente en pacientes con disfunción hepática avanzada.

En cuanto a efectos adversos clínicamente observables, rara vez se han reportado signos gastrointestinales como diarrea, los cuales podrían también presentarse en animales sensibles. Además, es importante considerar que el ácido ursodesoxicólico no es eficaz para disolver cálculos biliares radiopacos calcificados ni cálculos radiolúcidos compuestos por pigmentos biliares, por lo que su indicación debe restringirse a litiasis con alto contenido de colesterol, cuando sea posible su caracterización previa. En general, el perfil de seguridad del ácido ursodesoxicólico es favorable, siempre que se utilice bajo criterios clínicos adecuados y con seguimiento veterinario.


Contraindicaciones

El ácido ursodesoxicólico está contraindicado en conejos y en otros animales con cámara de fermentación en el intestino grueso, como roedores y rumiantes, ya que en estos casos puede ser convertido por la microbiota intestinal en ácido litocólico, un metabolito hepatotóxico. Asimismo, se debe tener precaución en pacientes con hipersensibilidad conocida a otros productos derivados de ácidos biliares, ya que podrían presentar reacciones cruzadas. En perros y gatos, el ácido ursodesoxicólico está contraindicado en casos de obstrucción biliar completa, ya que al estimular el flujo biliar podría agravar la condición. También se deben considerar cuidadosamente sus riesgos en pacientes con complicaciones asociadas a colelitos, como obstrucción biliar parcial, fístulas biliares, colecistitis, pancreatitis o colangitis, donde su uso podría no ser beneficioso o incluso perjudicial. Aunque puede ser útil en el tratamiento de la enfermedad hepática crónica, algunos pacientes pueden presentar un mayor deterioro en el metabolismo de los ácidos biliares, lo que requiere monitoreo clínico y bioquímico estrecho. En todos los casos, el empleo del ácido ursodesoxicólico debe basarse en una evaluación individual del balance riesgo-beneficio.

Sobredosis

En caso de sobredosis con ácido ursodesoxicólico, el efecto adverso más probable es la diarrea, como resultado del incremento en la concentración de ácidos biliares en el tracto gastrointestinal. Aunque la toxicidad severa es poco común debido a su perfil farmacológico y limitado paso sistémico, en situaciones que requieran intervención, el tratamiento debe centrarse en medidas de sostén y control sintomático.

Las intervenciones terapéuticas pueden incluir:

  • Terapia de sostén, con reposición de fluidos y electrolitos si la diarrea es significativa.
  • Administración oral de antiácidos que contengan aluminio, como una suspensión de hidróxido de aluminio, con el objetivo de unir los ácidos biliares en el intestino y reducir su acción irritante.
  • En casos de ingestión masiva reciente, puede considerarse el vaciamiento gástrico, seguido de la administración de carbón activado para reducir la absorción del fármaco, o una suspensión de colestiramina, una resina que se une a los ácidos biliares y favorece su excreción fecal.

Aunque la sobredosis no suele asociarse con consecuencias graves, siempre es recomendable mantener un monitoreo clínico del paciente y, en caso necesario, realizar controles bioquímicos hepáticos, especialmente si existe enfermedad hepática preexistente

Seguridad Reproductiva

En cuanto a la seguridad reproductiva, el ácido ursodesoxicólico ha sido clasificado por la FDA como categoría B para su uso durante el embarazo en humanos. Esto implica que los estudios realizados en animales de laboratorio no han demostrado riesgos teratogénicos ni efectos adversos sobre el desarrollo fetal, aunque no se dispone de estudios controlados adecuados en mujeres embarazadas. Alternativamente, esta categoría también puede incluir fármacos que han mostrado efectos adversos en estudios animales, pero sin evidencia de riesgo en humanos durante el primer trimestre de gestación ni en los trimestres posteriores.

En medicina veterinaria, no existen estudios concluyentes sobre la seguridad del ácido ursodesoxicólico durante la gestación o la lactancia en perros y gatos, por lo que su uso en hembras gestantes o en período de lactancia debe ser cuidadosamente evaluado. Además, se desconoce si el ácido ursodesoxicólico o sus metabolitos se excretan en la leche materna, lo que podría representar un riesgo potencial para las crías lactantes. En consecuencia, la administración de este fármaco en animales reproductivamente activos debe realizarse únicamente cuando los beneficios terapéuticos superen los posibles riesgos, y siempre bajo estricta supervisión veterinaria.

Interacción Medicamentosa

Las interacciones medicamentosas del ácido ursodesoxicólico deben ser cuidadosamente consideradas en pacientes veterinarios, especialmente en el tratamiento de enfermedades hepatobiliares, donde suelen utilizarse múltiples fármacos de forma concomitante. Si bien muchas de las interacciones han sido documentadas en humanos, se consideran relevantes también en medicina veterinaria por sus mecanismos compartidos.

Entre las más importantes se encuentran:

  • Antiácidos que contienen aluminio: Estos compuestos pueden unirse al ácido ursodesoxicólico en el tracto gastrointestinal, formando complejos insolubles que reducen su absorción y eficacia terapéutica. Se recomienda espaciar su administración por al menos 2 horas para minimizar esta interacción.
  • Resinas de intercambio iónico como la colestiramina: Pueden unirse al ácido ursodesoxicólico y reducir significativamente su biodisponibilidad, interfiriendo en su acción terapéutica sobre el flujo biliar y la disolución de cálculos. Al igual que con los antiácidos, se aconseja administrar con varias horas de diferencia.
  • Otros medicamentos potencialmente interferentes: Aunque en menor grado, fármacos que alteran la microbiota intestinal (como ciertos antibióticos) pueden modificar el ciclo enterohepático del ácido ursodesoxicólico, afectando su metabolismo y recirculación.

Estas interacciones pueden disminuir la eficacia del tratamiento en patologías como la colestasis, colangitis, hepatitis crónica o la colelitiasis con cálculos de colesterol, por lo que es fundamental realizar una adecuada revisión terapéutica antes de iniciar el tratamiento con ácido ursodesoxicólico en perros y gatos.

Última actualización: 24/05/2025 19:23

Acido ursodesoxicólico

Acido ursodesoxicolico 250mg/comp.

Caninos Y felinos

Vía Oral: 10-15mg/Kg/12-24hrs. Junto con las comidas.

Vía Oral: 10-15mg/Kg/12-24hrs. Junto con las comidas.


En los pequeños animales, el ácido ursodesoxicólico puede ser útil como terapia adyuvante en el manejo médico de los colelitos compuestos principalmente por colesterol, así como en pacientes con enfermedad hepática crónica, especialmente en aquellos casos donde la colestasis, y por ende, la toxicidad biliar, desempeña un papel patogénico relevante.

Se utiliza para:

  • Colestasis crónica
  • Colangiohepatitis
  • Colangitis esclerosante
  • Cirrosis biliar primaria
  • Enfermedad hepática crónica con colestasis
  • Disolución de cálculos biliares de colesterol

Es útil como hepatoprotector y colerético en condiciones en que los ácidos biliares hidrofóbicos están en niveles elevados, ya que puede desplazar los más tóxicos.

El ácido ursodesoxicólico ejerce múltiples acciones terapéuticas que lo hacen valioso en el manejo de ciertas enfermedades hepatobiliares en perros y gatos. Después de su administración oral, el ácido ursodesoxicólico suprime la síntesis hepática y la secreción de colesterol, al mismo tiempo que disminuye su absorción intestinal. Esta doble acción contribuye a reducir la saturación de colesterol en la bilis, lo que favorece la solubilización de los cálculos biliares compuestos por colesterol. Además de esta acción litolítica, el ácido ursodesoxicólico actúa como colerético al aumentar el flujo biliar, lo cual resulta beneficioso en situaciones de colestasis. En pacientes con enfermedad hepática crónica, se ha observado que el ácido ursodesoxicólico puede reducir los efectos hepatotóxicos de las sales biliares, al disminuir su acción detergente sobre las membranas celulares, protegiendo así a los hepatocitos de la toxicidad ejercida por ácidos biliares más hidrofóbicos como el litocolato, desoxicolato y queno-desoxicolato. Estas propiedades se suman a sus efectos citoprotectores, inmunomoduladores y antifibróticos, haciendo del ácido ursodesoxicólico una herramienta terapéutica potencialmente útil en patologías como la hepatitis autoinmune, la hepatotoxicidad aguda y otras hepatopatías inflamatorias con componente colestásico.

El ácido ursodesoxicólico presenta una farmacocinética favorable para su uso terapéutico en pequeños animales. Tras su administración oral, se absorbe eficientemente desde el intestino delgado, alcanzando tasas de absorción de hasta un 90 % en humanos, lo que sugiere un comportamiento similar en perros y gatos. Una vez absorbido, el ácido ursodesoxicólico ingresa en la circulación portal y es captado por el hígado, donde es conjugado con taurina o glicina y posteriormente secretado en la bilis. Esta conjugación favorece su acción colerética y su participación en el ciclo enterohepático.

Su distribución sistémica es limitada, ya que solo una pequeña fracción alcanza la circulación general, donde se une fuertemente a las proteínas plasmáticas. La eliminación se produce mayoritariamente por vía fecal, como resultado de la oxidación o reducción de la droga a compuestos menos solubles tras la acción bacteriana sobre las formas conjugadas y libres que no fueron reabsorbidas. Apenas se detectan cantidades del principio activo en la orina, lo que refleja su excreción predominantemente biliar y su mínimo impacto renal. Esta farmacocinética explica su eficacia localizada en el árbol hepatobiliar y su bajo riesgo de efectos sistémicos adversos.


Aunque el uso del ácido ursodesoxicólico en medicina veterinaria ha sido relativamente limitado, la evidencia disponible sugiere que es bien tolerado en perros y gatos. No se ha asociado de forma directa con hepatotoxicidad en estas especies; sin embargo, existe una consideración teórica relacionada con su metabolismo. En humanos, algunas personas presentan una deficiencia en la capacidad de sulfatar el ácido litocólico —un ácido biliar de origen natural y también un metabolito del ácido ursodesoxicólico— lo que puede resultar en acumulación de esta sustancia hepatotóxica. Aunque la relevancia de este fenómeno en medicina veterinaria no ha sido completamente determinada, representa un aspecto a tener en cuenta, especialmente en pacientes con disfunción hepática avanzada.

En cuanto a efectos adversos clínicamente observables, rara vez se han reportado signos gastrointestinales como diarrea, los cuales podrían también presentarse en animales sensibles. Además, es importante considerar que el ácido ursodesoxicólico no es eficaz para disolver cálculos biliares radiopacos calcificados ni cálculos radiolúcidos compuestos por pigmentos biliares, por lo que su indicación debe restringirse a litiasis con alto contenido de colesterol, cuando sea posible su caracterización previa. En general, el perfil de seguridad del ácido ursodesoxicólico es favorable, siempre que se utilice bajo criterios clínicos adecuados y con seguimiento veterinario.


El ácido ursodesoxicólico está contraindicado en conejos y en otros animales con cámara de fermentación en el intestino grueso, como roedores y rumiantes, ya que en estos casos puede ser convertido por la microbiota intestinal en ácido litocólico, un metabolito hepatotóxico. Asimismo, se debe tener precaución en pacientes con hipersensibilidad conocida a otros productos derivados de ácidos biliares, ya que podrían presentar reacciones cruzadas. En perros y gatos, el ácido ursodesoxicólico está contraindicado en casos de obstrucción biliar completa, ya que al estimular el flujo biliar podría agravar la condición. También se deben considerar cuidadosamente sus riesgos en pacientes con complicaciones asociadas a colelitos, como obstrucción biliar parcial, fístulas biliares, colecistitis, pancreatitis o colangitis, donde su uso podría no ser beneficioso o incluso perjudicial. Aunque puede ser útil en el tratamiento de la enfermedad hepática crónica, algunos pacientes pueden presentar un mayor deterioro en el metabolismo de los ácidos biliares, lo que requiere monitoreo clínico y bioquímico estrecho. En todos los casos, el empleo del ácido ursodesoxicólico debe basarse en una evaluación individual del balance riesgo-beneficio.

En caso de sobredosis con ácido ursodesoxicólico, el efecto adverso más probable es la diarrea, como resultado del incremento en la concentración de ácidos biliares en el tracto gastrointestinal. Aunque la toxicidad severa es poco común debido a su perfil farmacológico y limitado paso sistémico, en situaciones que requieran intervención, el tratamiento debe centrarse en medidas de sostén y control sintomático.

Las intervenciones terapéuticas pueden incluir:

  • Terapia de sostén, con reposición de fluidos y electrolitos si la diarrea es significativa.
  • Administración oral de antiácidos que contengan aluminio, como una suspensión de hidróxido de aluminio, con el objetivo de unir los ácidos biliares en el intestino y reducir su acción irritante.
  • En casos de ingestión masiva reciente, puede considerarse el vaciamiento gástrico, seguido de la administración de carbón activado para reducir la absorción del fármaco, o una suspensión de colestiramina, una resina que se une a los ácidos biliares y favorece su excreción fecal.

Aunque la sobredosis no suele asociarse con consecuencias graves, siempre es recomendable mantener un monitoreo clínico del paciente y, en caso necesario, realizar controles bioquímicos hepáticos, especialmente si existe enfermedad hepática preexistente

En cuanto a la seguridad reproductiva, el ácido ursodesoxicólico ha sido clasificado por la FDA como categoría B para su uso durante el embarazo en humanos. Esto implica que los estudios realizados en animales de laboratorio no han demostrado riesgos teratogénicos ni efectos adversos sobre el desarrollo fetal, aunque no se dispone de estudios controlados adecuados en mujeres embarazadas. Alternativamente, esta categoría también puede incluir fármacos que han mostrado efectos adversos en estudios animales, pero sin evidencia de riesgo en humanos durante el primer trimestre de gestación ni en los trimestres posteriores.

En medicina veterinaria, no existen estudios concluyentes sobre la seguridad del ácido ursodesoxicólico durante la gestación o la lactancia en perros y gatos, por lo que su uso en hembras gestantes o en período de lactancia debe ser cuidadosamente evaluado. Además, se desconoce si el ácido ursodesoxicólico o sus metabolitos se excretan en la leche materna, lo que podría representar un riesgo potencial para las crías lactantes. En consecuencia, la administración de este fármaco en animales reproductivamente activos debe realizarse únicamente cuando los beneficios terapéuticos superen los posibles riesgos, y siempre bajo estricta supervisión veterinaria.

Las interacciones medicamentosas del ácido ursodesoxicólico deben ser cuidadosamente consideradas en pacientes veterinarios, especialmente en el tratamiento de enfermedades hepatobiliares, donde suelen utilizarse múltiples fármacos de forma concomitante. Si bien muchas de las interacciones han sido documentadas en humanos, se consideran relevantes también en medicina veterinaria por sus mecanismos compartidos.

Entre las más importantes se encuentran:

  • Antiácidos que contienen aluminio: Estos compuestos pueden unirse al ácido ursodesoxicólico en el tracto gastrointestinal, formando complejos insolubles que reducen su absorción y eficacia terapéutica. Se recomienda espaciar su administración por al menos 2 horas para minimizar esta interacción.
  • Resinas de intercambio iónico como la colestiramina: Pueden unirse al ácido ursodesoxicólico y reducir significativamente su biodisponibilidad, interfiriendo en su acción terapéutica sobre el flujo biliar y la disolución de cálculos. Al igual que con los antiácidos, se aconseja administrar con varias horas de diferencia.
  • Otros medicamentos potencialmente interferentes: Aunque en menor grado, fármacos que alteran la microbiota intestinal (como ciertos antibióticos) pueden modificar el ciclo enterohepático del ácido ursodesoxicólico, afectando su metabolismo y recirculación.

Estas interacciones pueden disminuir la eficacia del tratamiento en patologías como la colestasis, colangitis, hepatitis crónica o la colelitiasis con cálculos de colesterol, por lo que es fundamental realizar una adecuada revisión terapéutica antes de iniciar el tratamiento con ácido ursodesoxicólico en perros y gatos.

Última actualización: 24/05/2025 19:23