Ursofalk
Ámbito de Acción: Digestivo
Laboratorio
Biotoscana farma
Presentación
- Envases conteniendo 50 y 100 cápsulas 250mg
- Envase con 50 comprimidos (500mg)
- Suspensión 250mg (250mg/5mL)
Dosis Práctica
Caninos:
- 1 cápsula 250mg cada 17 kilos.BID-SID
- 1 comprimido 500 mg para 34 kilos. BID-SID
- Suspensión 3 mL cada 10 kilos de peso. BID-SID
Felinos:
- Suspensión 1.5 mL cada 5 kilos de peso. BID-SID
Principio Activo
Acido ursodesoxicólico
Composición
- Cada cápsula contiene: Acido Ursodesoxicólico 250 mg
- Cada comprimido contiene: Acido Ursodesoxicólico 250 mg
- Suspensión cada 5 ml contiene Acido Ursodesoxicólico 250 mg
Especies
Posología
Indicaciones
En los pequeños animales, el ácido ursodesoxicólico puede ser útil como terapia adyuvante en el manejo médico de los colelitos compuestos principalmente por colesterol, así como en pacientes con enfermedad hepática crónica, especialmente en aquellos casos donde la colestasis, y por ende, la toxicidad biliar, desempeña un papel patogénico relevante.
Se utiliza para:
- Colestasis crónica
- Colangiohepatitis
- Colangitis esclerosante
- Cirrosis biliar primaria
- Enfermedad hepática crónica con colestasis
- Disolución de cálculos biliares de colesterol
Es útil como hepatoprotector y colerético en condiciones en que los ácidos biliares hidrofóbicos están en niveles elevados, ya que puede desplazar los más tóxicos.
Acciones
Farmacocinética
El ácido ursodesoxicólico presenta una farmacocinética favorable para su uso terapéutico en pequeños animales. Tras su administración oral, se absorbe eficientemente desde el intestino delgado, alcanzando tasas de absorción de hasta un 90 % en humanos, lo que sugiere un comportamiento similar en perros y gatos. Una vez absorbido, el ácido ursodesoxicólico ingresa en la circulación portal y es captado por el hígado, donde es conjugado con taurina o glicina y posteriormente secretado en la bilis. Esta conjugación favorece su acción colerética y su participación en el ciclo enterohepático.
Su distribución sistémica es limitada, ya que solo una pequeña fracción alcanza la circulación general, donde se une fuertemente a las proteínas plasmáticas. La eliminación se produce mayoritariamente por vía fecal, como resultado de la oxidación o reducción de la droga a compuestos menos solubles tras la acción bacteriana sobre las formas conjugadas y libres que no fueron reabsorbidas. Apenas se detectan cantidades del principio activo en la orina, lo que refleja su excreción predominantemente biliar y su mínimo impacto renal. Esta farmacocinética explica su eficacia localizada en el árbol hepatobiliar y su bajo riesgo de efectos sistémicos adversos.
Efectos Adversos
Aunque el uso del ácido ursodesoxicólico en medicina veterinaria ha sido relativamente limitado, la evidencia disponible sugiere que es bien tolerado en perros y gatos. No se ha asociado de forma directa con hepatotoxicidad en estas especies; sin embargo, existe una consideración teórica relacionada con su metabolismo. En humanos, algunas personas presentan una deficiencia en la capacidad de sulfatar el ácido litocólico —un ácido biliar de origen natural y también un metabolito del ácido ursodesoxicólico— lo que puede resultar en acumulación de esta sustancia hepatotóxica. Aunque la relevancia de este fenómeno en medicina veterinaria no ha sido completamente determinada, representa un aspecto a tener en cuenta, especialmente en pacientes con disfunción hepática avanzada.
En cuanto a efectos adversos clínicamente observables, rara vez se han reportado signos gastrointestinales como diarrea, los cuales podrían también presentarse en animales sensibles. Además, es importante considerar que el ácido ursodesoxicólico no es eficaz para disolver cálculos biliares radiopacos calcificados ni cálculos radiolúcidos compuestos por pigmentos biliares, por lo que su indicación debe restringirse a litiasis con alto contenido de colesterol, cuando sea posible su caracterización previa. En general, el perfil de seguridad del ácido ursodesoxicólico es favorable, siempre que se utilice bajo criterios clínicos adecuados y con seguimiento veterinario.
Contraindicaciones
Sobredosis
En caso de sobredosis con ácido ursodesoxicólico, el efecto adverso más probable es la diarrea, como resultado del incremento en la concentración de ácidos biliares en el tracto gastrointestinal. Aunque la toxicidad severa es poco común debido a su perfil farmacológico y limitado paso sistémico, en situaciones que requieran intervención, el tratamiento debe centrarse en medidas de sostén y control sintomático.
Las intervenciones terapéuticas pueden incluir:
- Terapia de sostén, con reposición de fluidos y electrolitos si la diarrea es significativa.
- Administración oral de antiácidos que contengan aluminio, como una suspensión de hidróxido de aluminio, con el objetivo de unir los ácidos biliares en el intestino y reducir su acción irritante.
- En casos de ingestión masiva reciente, puede considerarse el vaciamiento gástrico, seguido de la administración de carbón activado para reducir la absorción del fármaco, o una suspensión de colestiramina, una resina que se une a los ácidos biliares y favorece su excreción fecal.
Aunque la sobredosis no suele asociarse con consecuencias graves, siempre es recomendable mantener un monitoreo clínico del paciente y, en caso necesario, realizar controles bioquímicos hepáticos, especialmente si existe enfermedad hepática preexistente
Seguridad Reproductiva
En cuanto a la seguridad reproductiva, el ácido ursodesoxicólico ha sido clasificado por la FDA como categoría B para su uso durante el embarazo en humanos. Esto implica que los estudios realizados en animales de laboratorio no han demostrado riesgos teratogénicos ni efectos adversos sobre el desarrollo fetal, aunque no se dispone de estudios controlados adecuados en mujeres embarazadas. Alternativamente, esta categoría también puede incluir fármacos que han mostrado efectos adversos en estudios animales, pero sin evidencia de riesgo en humanos durante el primer trimestre de gestación ni en los trimestres posteriores.
En medicina veterinaria, no existen estudios concluyentes sobre la seguridad del ácido ursodesoxicólico durante la gestación o la lactancia en perros y gatos, por lo que su uso en hembras gestantes o en período de lactancia debe ser cuidadosamente evaluado. Además, se desconoce si el ácido ursodesoxicólico o sus metabolitos se excretan en la leche materna, lo que podría representar un riesgo potencial para las crías lactantes. En consecuencia, la administración de este fármaco en animales reproductivamente activos debe realizarse únicamente cuando los beneficios terapéuticos superen los posibles riesgos, y siempre bajo estricta supervisión veterinaria.
Interacción Medicamentosa
Las interacciones medicamentosas del ácido ursodesoxicólico deben ser cuidadosamente consideradas en pacientes veterinarios, especialmente en el tratamiento de enfermedades hepatobiliares, donde suelen utilizarse múltiples fármacos de forma concomitante. Si bien muchas de las interacciones han sido documentadas en humanos, se consideran relevantes también en medicina veterinaria por sus mecanismos compartidos.
Entre las más importantes se encuentran:
- Antiácidos que contienen aluminio: Estos compuestos pueden unirse al ácido ursodesoxicólico en el tracto gastrointestinal, formando complejos insolubles que reducen su absorción y eficacia terapéutica. Se recomienda espaciar su administración por al menos 2 horas para minimizar esta interacción.
- Resinas de intercambio iónico como la colestiramina: Pueden unirse al ácido ursodesoxicólico y reducir significativamente su biodisponibilidad, interfiriendo en su acción terapéutica sobre el flujo biliar y la disolución de cálculos. Al igual que con los antiácidos, se aconseja administrar con varias horas de diferencia.
- Otros medicamentos potencialmente interferentes: Aunque en menor grado, fármacos que alteran la microbiota intestinal (como ciertos antibióticos) pueden modificar el ciclo enterohepático del ácido ursodesoxicólico, afectando su metabolismo y recirculación.
Estas interacciones pueden disminuir la eficacia del tratamiento en patologías como la colestasis, colangitis, hepatitis crónica o la colelitiasis con cálculos de colesterol, por lo que es fundamental realizar una adecuada revisión terapéutica antes de iniciar el tratamiento con ácido ursodesoxicólico en perros y gatos.
Última actualización: 26/05/2025 17:39
- Cada cápsula contiene: Acido Ursodesoxicólico 250 mg
- Cada comprimido contiene: Acido Ursodesoxicólico 250 mg
- Suspensión cada 5 ml contiene Acido Ursodesoxicólico 250 mg
En los pequeños animales, el ácido ursodesoxicólico puede ser útil como terapia adyuvante en el manejo médico de los colelitos compuestos principalmente por colesterol, así como en pacientes con enfermedad hepática crónica, especialmente en aquellos casos donde la colestasis, y por ende, la toxicidad biliar, desempeña un papel patogénico relevante.
Se utiliza para:
- Colestasis crónica
- Colangiohepatitis
- Colangitis esclerosante
- Cirrosis biliar primaria
- Enfermedad hepática crónica con colestasis
- Disolución de cálculos biliares de colesterol
Es útil como hepatoprotector y colerético en condiciones en que los ácidos biliares hidrofóbicos están en niveles elevados, ya que puede desplazar los más tóxicos.
El ácido ursodesoxicólico presenta una farmacocinética favorable para su uso terapéutico en pequeños animales. Tras su administración oral, se absorbe eficientemente desde el intestino delgado, alcanzando tasas de absorción de hasta un 90 % en humanos, lo que sugiere un comportamiento similar en perros y gatos. Una vez absorbido, el ácido ursodesoxicólico ingresa en la circulación portal y es captado por el hígado, donde es conjugado con taurina o glicina y posteriormente secretado en la bilis. Esta conjugación favorece su acción colerética y su participación en el ciclo enterohepático.
Su distribución sistémica es limitada, ya que solo una pequeña fracción alcanza la circulación general, donde se une fuertemente a las proteínas plasmáticas. La eliminación se produce mayoritariamente por vía fecal, como resultado de la oxidación o reducción de la droga a compuestos menos solubles tras la acción bacteriana sobre las formas conjugadas y libres que no fueron reabsorbidas. Apenas se detectan cantidades del principio activo en la orina, lo que refleja su excreción predominantemente biliar y su mínimo impacto renal. Esta farmacocinética explica su eficacia localizada en el árbol hepatobiliar y su bajo riesgo de efectos sistémicos adversos.
Aunque el uso del ácido ursodesoxicólico en medicina veterinaria ha sido relativamente limitado, la evidencia disponible sugiere que es bien tolerado en perros y gatos. No se ha asociado de forma directa con hepatotoxicidad en estas especies; sin embargo, existe una consideración teórica relacionada con su metabolismo. En humanos, algunas personas presentan una deficiencia en la capacidad de sulfatar el ácido litocólico —un ácido biliar de origen natural y también un metabolito del ácido ursodesoxicólico— lo que puede resultar en acumulación de esta sustancia hepatotóxica. Aunque la relevancia de este fenómeno en medicina veterinaria no ha sido completamente determinada, representa un aspecto a tener en cuenta, especialmente en pacientes con disfunción hepática avanzada.
En cuanto a efectos adversos clínicamente observables, rara vez se han reportado signos gastrointestinales como diarrea, los cuales podrían también presentarse en animales sensibles. Además, es importante considerar que el ácido ursodesoxicólico no es eficaz para disolver cálculos biliares radiopacos calcificados ni cálculos radiolúcidos compuestos por pigmentos biliares, por lo que su indicación debe restringirse a litiasis con alto contenido de colesterol, cuando sea posible su caracterización previa. En general, el perfil de seguridad del ácido ursodesoxicólico es favorable, siempre que se utilice bajo criterios clínicos adecuados y con seguimiento veterinario.
En caso de sobredosis con ácido ursodesoxicólico, el efecto adverso más probable es la diarrea, como resultado del incremento en la concentración de ácidos biliares en el tracto gastrointestinal. Aunque la toxicidad severa es poco común debido a su perfil farmacológico y limitado paso sistémico, en situaciones que requieran intervención, el tratamiento debe centrarse en medidas de sostén y control sintomático.
Las intervenciones terapéuticas pueden incluir:
- Terapia de sostén, con reposición de fluidos y electrolitos si la diarrea es significativa.
- Administración oral de antiácidos que contengan aluminio, como una suspensión de hidróxido de aluminio, con el objetivo de unir los ácidos biliares en el intestino y reducir su acción irritante.
- En casos de ingestión masiva reciente, puede considerarse el vaciamiento gástrico, seguido de la administración de carbón activado para reducir la absorción del fármaco, o una suspensión de colestiramina, una resina que se une a los ácidos biliares y favorece su excreción fecal.
Aunque la sobredosis no suele asociarse con consecuencias graves, siempre es recomendable mantener un monitoreo clínico del paciente y, en caso necesario, realizar controles bioquímicos hepáticos, especialmente si existe enfermedad hepática preexistente
En cuanto a la seguridad reproductiva, el ácido ursodesoxicólico ha sido clasificado por la FDA como categoría B para su uso durante el embarazo en humanos. Esto implica que los estudios realizados en animales de laboratorio no han demostrado riesgos teratogénicos ni efectos adversos sobre el desarrollo fetal, aunque no se dispone de estudios controlados adecuados en mujeres embarazadas. Alternativamente, esta categoría también puede incluir fármacos que han mostrado efectos adversos en estudios animales, pero sin evidencia de riesgo en humanos durante el primer trimestre de gestación ni en los trimestres posteriores.
En medicina veterinaria, no existen estudios concluyentes sobre la seguridad del ácido ursodesoxicólico durante la gestación o la lactancia en perros y gatos, por lo que su uso en hembras gestantes o en período de lactancia debe ser cuidadosamente evaluado. Además, se desconoce si el ácido ursodesoxicólico o sus metabolitos se excretan en la leche materna, lo que podría representar un riesgo potencial para las crías lactantes. En consecuencia, la administración de este fármaco en animales reproductivamente activos debe realizarse únicamente cuando los beneficios terapéuticos superen los posibles riesgos, y siempre bajo estricta supervisión veterinaria.
Las interacciones medicamentosas del ácido ursodesoxicólico deben ser cuidadosamente consideradas en pacientes veterinarios, especialmente en el tratamiento de enfermedades hepatobiliares, donde suelen utilizarse múltiples fármacos de forma concomitante. Si bien muchas de las interacciones han sido documentadas en humanos, se consideran relevantes también en medicina veterinaria por sus mecanismos compartidos.
Entre las más importantes se encuentran:
- Antiácidos que contienen aluminio: Estos compuestos pueden unirse al ácido ursodesoxicólico en el tracto gastrointestinal, formando complejos insolubles que reducen su absorción y eficacia terapéutica. Se recomienda espaciar su administración por al menos 2 horas para minimizar esta interacción.
- Resinas de intercambio iónico como la colestiramina: Pueden unirse al ácido ursodesoxicólico y reducir significativamente su biodisponibilidad, interfiriendo en su acción terapéutica sobre el flujo biliar y la disolución de cálculos. Al igual que con los antiácidos, se aconseja administrar con varias horas de diferencia.
- Otros medicamentos potencialmente interferentes: Aunque en menor grado, fármacos que alteran la microbiota intestinal (como ciertos antibióticos) pueden modificar el ciclo enterohepático del ácido ursodesoxicólico, afectando su metabolismo y recirculación.
Estas interacciones pueden disminuir la eficacia del tratamiento en patologías como la colestasis, colangitis, hepatitis crónica o la colelitiasis con cálculos de colesterol, por lo que es fundamental realizar una adecuada revisión terapéutica antes de iniciar el tratamiento con ácido ursodesoxicólico en perros y gatos.
Última actualización: 26/05/2025 17:39