Doguivit senior

Ámbito de Acción: Reconstituyentes y vitaminas

Laboratorio

Drag pharma

Presentación
Frasco con 30 y 60 comprimidos.
Dosis Práctica
Dar directamente por vía oral o triturado junto con los alimentos.
Perros de 5 kilos o menos: 1 comprimido al día.
Perros sobre 5 kilos: 2 comprimidos al día.
Para animales convalecientes, aumentar la dosis en un 50% o según indicación del Médico Veterinario.

Principio Activo

Acido fólico + extracto seco schizandra + calcio pantotenato + condroitin sulfato vitaminas: B1 + B6 + B12 + A + D3 + E + sulfato ferroso + calcio + fosfato + magnesio + nicotinamida + riboflavina 5 fosfato

Composición

Cada comprimido contiene: Condroitín Sulfato 100 mg, Extracto seco de Schisandra 30 mg, Vitamina B1 1,0 mg, Vitamina B2 1,37 mg, Vitamina B6 1,0 mg, Vitamina B12 8 g, Nicotinamida 10 mg, Calcio Pantotenato 0,5 mg, Ácido Fólico 0,2 mg, Vitamina A 1.250 UI, Vitamina D3 125 UI, Vitamina E 2 UI, Calcio 60 mg, Fósforo 46,5 mg, Magnesio 1 mg, Sulfato Ferroso 25,84 mg.

Especies

Caninos

Posología

Perros de hasta 5 kilos dar un comprimido al día. Perros de más de 5 kilos dar dos comprimidos. Animales convalecientes, aumentar dosis al doble.

 


Indicaciones

  • Trastornos hepatobiliares crónicos o agudos leves.
  • Anemias nutricionales, ferropénicas o megaloblásticas.
  • Enfermedades osteoarticulares degenerativas.
  • Recuperación postquirúrgica, estados de convalecencia.
  • Soporte nutricional en animales geriátricos o inmunocomprometidos.
  • Estrés, animales en crecimiento, gestación o lactancia.
  • Enfermedades crónicas con desgaste generalizado (hepáticas, renales, dermatológicas).

Acciones

Ácido fólico (vitamina B9):

  • Acción: Cofactor en la síntesis de ácidos nucleicos y formación de eritrocitos.
  • Indicación: Apoyo en anemias megaloblásticas, regeneración tisular, gestación.

Extracto seco de Schisandra chinensis:

  • Acción: Adaptógeno, hepatoprotector, antioxidante, inmunoestimulante.
  • Indicación: Disfunción hepática crónica, estrés oxidativo, soporte inmunológico.

Calcio pantotenato (vitamina B5):

  • Acción: Participa en el metabolismo de carbohidratos, lípidos y proteínas; esencial en la síntesis de coenzima A.
  • Indicación: Estados carenciales, afecciones dérmicas, convalecencia.

Condroitín sulfato:

  • Acción: Condroprotector, inhibidor de enzimas degradadoras de cartílago, mejora la síntesis de proteoglicanos.
  • Indicación: Osteoartritis, displasia articular, degeneración articular.

Vitaminas del complejo B (B1, B6, B12, riboflavina-5-fosfato, nicotinamida):

  • Acción: Cofactores metabólicos, neuroprotectores, apoyo hematopoyético.
  • Indicación: Neuropatías, anemias, convalecencia, estados de debilidad general.

Vitaminas A, D3, E

    A:

  • Acción: Esencial para la visión, diferenciación celular, sistema inmune.
  • Indicación: Déficits nutricionales, soporte dérmico.

D3:

  • Acción: Regulación del metabolismo calcio-fósforo, mineralización ósea.
  • Indicación: Osteopenia, hipocalcemia, crecimiento.

E:

  • Acción: Antioxidante lipofílico, estabilizador de membranas.
  • Indicación: Estrés oxidativo, miopatías, enfermedades hepáticas.

Sulfato ferroso:

  • Acción: Fuente de hierro biodisponible; esencial para la eritropoyesis.
  • Indicación: Anemias ferropénicas, pérdida crónica de sangre, gestación/lactancia.

Calcio, fosfato y magnesio:

  • Acción: Electrolitos estructurales y funcionales en hueso, contracción muscular, transmisión nerviosa.
  • Indicación: Soporte en crecimiento, fracturas, gestación, caquexia, alteraciones musculares.

Farmacocinética

El ácido fólico (vitamina B9) se absorbe activamente en el yeyuno proximal y, una vez en circulación, se distribuye ampliamente, siendo el hígado su principal sitio de almacenamiento. A nivel hepático, es convertido en su forma activa (tetrahidrofolato), esencial para la síntesis de ADN y proteínas. Su eliminación es principalmente renal, y por su corta vida media, requiere administración regular en estados carenciales o de alta demanda metabólica.

El extracto seco de Schisandra chinensis, rico en lignanos como la schizandrina, presenta buena absorción oral en perros, con alta afinidad por el tejido hepático, donde ejerce sus efectos antioxidantes y hepatoprotectores. La metabolización ocurre en el hígado a través del citocromo P450, con posibilidad de inducir algunas isoenzimas, lo que puede modificar el metabolismo de otros fármacos concomitantes. Su eliminación es principalmente biliar y renal, y su farmacocinética puede verse afectada por el estado funcional hepático del paciente.

El calcio pantotenato  es la sal de calcio de la vitamina B5, también conocida como ácido pantoténico, se absorbe rápidamente por difusión facilitada en el intestino delgado. Una vez absorbido, se distribuye ampliamente y se convierte en coenzima A, esencial en múltiples rutas metabólicas. No sufre metabolización significativa antes de su conversión, y su eliminación se produce principalmente por vía urinaria, en forma inalterada.

El condroitín sulfato tiene una biodisponibilidad oral moderada (15–30%), pero una vez absorbido, se acumula en cartílago articular, líquido sinovial y tejido conectivo, donde ejerce su acción condroprotectora. Su metabolismo incluye procesos de despolimerización y desulfatación hepática parcial. Se elimina principalmente por vía renal, tanto en forma de metabolitos como parcialmente sin cambios.

Las vitaminas hidrosolubles, como las del complejo B (B1, B6, B12, nicotinamida y riboflavina 5-fosfato), se absorben eficientemente en el intestino delgado. La B12, a diferencia del resto, requiere factor intrínseco para su absorción en el íleon. Se distribuyen ampliamente en tejidos con alta actividad metabólica. Excepto la B12, que se almacena en el hígado, estas vitaminas no se acumulan y se eliminan rápidamente por vía renal, por lo que requieren reposición frecuente.

Las vitaminas liposolubles A, D3 y E requieren la presencia de grasa y sales biliares para su absorción intestinal. Una vez absorbidas, se almacenan en el hígado (A y D3) y en tejido adiposo (E), lo que prolonga su vida media. La vitamina D3 se activa mediante hidroxilaciones hepáticas y renales, transformándose en calcitriol, la forma activa que regula el metabolismo del calcio y fósforo. Estas vitaminas se eliminan lentamente, principalmente por vía biliar, lo que implica riesgo de toxicidad en caso de sobredosificación o acumulación crónica.

El sulfato ferroso (Fe²⁺) se absorbe principalmente en el duodeno, favorecido por el pH ácido gástrico y la presencia de vitamina C. Una vez absorbido, el hierro se une a transferrina plasmática y se almacena en el organismo como ferritina. No es metabolizado, pero es incorporado en estructuras biológicas como la hemoglobina. Su eliminación es limitada, y el exceso se pierde principalmente por exfoliación de células intestinales y en menor medida por orina o bilis.

Los minerales como calcio, fósforo y magnesio son absorbidos en el intestino delgado en proporciones variables. El calcio requiere vitamina D para su absorción eficiente, al igual que el fósforo. El magnesio se absorbe por difusión pasiva en el yeyuno. Estos minerales se distribuyen en hueso, músculos y fluidos corporales. Su metabolismo está estrictamente regulado por mecanismos hormonales, como la paratohormona, calcitonina y calcitriol. Se eliminan por vía renal bajo control homeostático.

Efectos Adversos

En general, esta combinación de vitaminas, minerales, aminoazúcares y extractos herbales es bien tolerada en perros y gatos cuando se administra a las dosis terapéuticas recomendadas. No obstante, su uso puede estar asociado a ciertos efectos adversos leves a moderados, especialmente en animales con hipersensibilidad previa o con enfermedades hepáticas, renales o gastrointestinales preexistentes.

Entre los efectos adversos más comunes se encuentran los trastornos gastrointestinales, como vómitos, diarrea blanda, flatulencias o anorexia transitoria, especialmente cuando se administra en ayunas o sin una adecuada adaptación progresiva de la dosis. En algunos casos, el sulfato ferroso puede causar irritación gástrica, heces oscuras o incluso constipación.

La administración prolongada o en dosis altas de vitaminas liposolubles (A, D3, E) puede inducir efectos de hipervitaminosis. La vitamina A, en exceso, puede provocar anorexia, letargo, piel seca, alteraciones musculoesqueléticas y hepáticas. El exceso de vitamina D3 puede llevar a hipercalcemia, calcificación de tejidos blandos, poliuria, polidipsia, vómitos y, en casos graves, insuficiencia renal aguda. La vitamina E, aunque relativamente segura, puede interferir con la coagulación a dosis muy altas debido a su efecto antagonista de la vitamina K.

El extracto seco de Schisandra chinensis, aunque es hepatoprotector en dosis adecuadas, puede inducir interacciones farmacológicas al actuar sobre el sistema enzimático hepático (citocromo P450), lo que podría alterar el metabolismo de otros medicamentos administrados concomitantemente, aumentando o disminuyendo su eficacia.

Por su parte, el condroitín sulfato tiene un perfil de seguridad amplio, aunque en algunos casos se han reportado reacciones alérgicas leves o trastornos gastrointestinales, sobre todo si se combina con otros condroprotectores o AINEs. El riesgo aumenta en animales con antecedentes de alergias alimentarias o de intolerancia a productos de origen marino (condroitín derivado de cartílago de tiburón).

Respecto a las vitaminas del complejo B, su toxicidad es rara debido a su solubilidad en agua, pero altas dosis de vitamina B6 (piridoxina) administradas crónicamente pueden inducir neurotoxicidad (ataxia, debilidad, alteración propioceptiva), especialmente en gatos, que son más sensibles.

Finalmente, la administración simultánea de múltiples minerales (calcio, fósforo, magnesio) debe realizarse con precaución en pacientes con alteraciones renales, debido al riesgo de desbalances electrolíticos, formación de cálculos urinarios o precipitación de sales insolubles en el tracto gastrointestinal, lo que puede interferir con la absorción de otros nutrientes.

Contraindicaciones

  • Hipervitaminosis A o D (riesgo con suplementación prolongada sin control).
  • Insuficiencia renal avanzada (precaución con fósforo y magnesio).
  • Hiperfosfatemia o hipercalcemia.
  • Alergia o hipersensibilidad a alguno de los componentes.
  • En gatos: uso con cautela por su metabolismo hepático más sensible (especialmente ante componentes como hierro o extractos vegetales).

Sobredosis

La sobredosis, especialmente en especies sensibles como el gato, puede conllevar manifestaciones clínicas severas dependiendo del componente en exceso. Los principales riesgos son:

Vitaminas liposolubles (A y D3)
: representan el mayor riesgo en cuadros de sobredosificación. La hipervitaminosis A puede manifestarse con letargia, anorexia, claudicación, dolor óseo, calcificación de tejidos blandos y alteraciones hepáticas. En casos graves, puede causar deformidades esqueléticas en animales jóvenes. La vitamina D3 en sobredosis induce hipercalcemia e hiperfosfatemia, lo que lleva a nefrocalcinosis, vómitos, poliuria, polidipsia, debilidad, bradicardia y potencialmente insuficiencia renal aguda.

Vitamina B6 (piridoxina): aunque hidrosoluble, a dosis muy elevadas y mantenidas puede producir neurotoxicidad, especialmente en gatos, con signos de ataxia, paresia y pérdida propioceptiva.

Sulfato ferroso: la intoxicación por hierro es una emergencia potencial. Las dosis tóxicas causan irritación gastrointestinal grave, vómitos hemorrágicos, diarrea, dolor abdominal y, en fases avanzadas, daño hepático y colapso cardiovascular debido a la peroxidación lipídica inducida por radicales libres.

Minerales (calcio, fósforo, magnesio): su exceso puede alterar el equilibrio electrolítico, inducir calcificación ectópica, disfunción renal o trastornos neuromusculares. El exceso de magnesio puede causar depresión neurológica, bradicardia y debilidad muscular.

Extracto de Schisandra chinensis: aunque su toxicidad aguda es baja, en sobredosis puede alterar el metabolismo hepático de otros fármacos, y potencialmente inducir hiperestimulación del sistema nervioso central o efectos sedantes paradójicos, dependiendo de la dosis y del estado metabólico del paciente.

Condroitín sulfato: tiene un perfil de seguridad amplio. Sin embargo, a dosis muy elevadas pueden presentarse trastornos digestivos moderados (vómitos, diarrea), especialmente si se combina con glucosamina o AINEs.

Nicotinamida y riboflavina 5-fosfato: en general son seguros, aunque sobredosis de niacina puede causar vasodilatación, rubor facial, hipotensión, prurito y alteraciones hepáticas a dosis elevadas.

Tratamiento de la sobredosis


El abordaje clínico debe ser inmediato y dependerá del tiempo de exposición y los síntomas presentes:

  • Descontaminación gastrointestinal: emesis inducida (si está indicado y dentro del tiempo terapéutico), seguido de administración de carbón activado.
  • Fluidoterapia intensiva para corregir desequilibrios hidroelectrolíticos y promover diuresis.
  • Quelantes específicos en caso de intoxicación por metales (por ejemplo, deferoxamina en sobredosis de hierro).
  • Monitoreo constante de función renal, hepática, niveles de calcio y fósforo.
  • Hospitalización con soporte vital si se desarrollan síntomas neurológicos, cardíacos o renales.

Aunque esta combinación posee un amplio margen de seguridad en condiciones normales de uso, la sobredosis, particularmente de vitaminas liposolubles, hierro y extractos herbales, puede inducir toxicidad multisistémica. Se recomienda evitar su administración simultánea con dietas comerciales altamente suplementadas y respetar rigurosamente las dosis indicadas.

Seguridad Reproductiva

La evidencia disponible sobre la seguridad reproductiva de esta combinación en caninos y felinos es limitada y extrapolada principalmente de estudios en otras especies. Sin embargo, los componentes individuales han sido evaluados con distintos grados de rigurosidad.

El ácido fólico es esencial durante la gestación para prevenir defectos del tubo neural, y su suplementación está considerada segura y recomendable en hembras gestantes, especialmente durante el primer tercio de la gestación. No se ha asociado con efectos teratogénicos a dosis terapéuticas.

El extracto seco de Schisandra chinensis ha mostrado actividad fitoestrogénica en estudios con modelos murinos y podría interferir con el eje hipotalámico-hipofisario-gonadal. Aunque no se han descrito efectos teratogénicos confirmados, su uso en hembras gestantes o lactantes no se recomienda salvo evaluación riesgo-beneficio individualizada, dado el potencial modulador hormonal y la falta de estudios específicos en perros y gatos.

El calcio pantotenato, las vitaminas del complejo B, y los minerales esenciales (calcio, fósforo, magnesio) son micronutrientes indispensables durante la gestación y lactancia. Su suplementación es segura dentro de los márgenes fisiológicos y puede prevenir carencias maternas y alteraciones en el desarrollo fetal. Sin embargo, dosis excesivas, especialmente de vitamina B6, deben evitarse por riesgo de neurotoxicidad.

La vitamina A, en particular, representa un riesgo potencialmente teratogénico cuando se administra en dosis superiores a los requerimientos nutricionales, especialmente en el primer tercio de la gestación. Puede inducir malformaciones craneofaciales y esqueléticas. Se recomienda precaución en su dosificación en hembras gestantes.

La vitamina D3, al igual que la A, puede ser perjudicial en sobredosis, ya que induce hipercalcemia y alteraciones fetales por calcificación de tejidos blandos. Se sugiere no superar los niveles diarios recomendados, especialmente en dietas ya suplementadas.

El sulfato ferroso es generalmente seguro durante la gestación y útil para prevenir anemia ferropénica en perras o gatas gestantes. Sin embargo, debe monitorearse su uso para evitar sobredosificación, que podría inducir estrés oxidativo placentario o interferir con la absorción de otros minerales.

El condroitín sulfato no ha demostrado efectos adversos reproductivos conocidos en perros o gatos, aunque faltan estudios controlados. Por su tamaño molecular y bajo grado de absorción sistémica, no se espera que tenga efectos teratógenos o tóxicos fetales relevantes.

Interacción Medicamentosa

Ácido fólico: Puede ver reducida su biodisponibilidad con sulfonamidas (como trimetoprima) y anticonvulsivantes (fenobarbital, fenitoína), que inhiben la dihidrofolato reductasa. La administración concomitante puede comprometer la síntesis de nucleótidos y la eritropoyesis.

Extracto seco de Schisandra chinensis: Contiene lignanos que pueden inducir o inhibir enzimas del citocromo P450, particularmente CYP3A4 y CYP2C9, afectando el metabolismo de múltiples fármacos como:

  • Corticoides (prednisona, dexametasona): puede alterar su vida media.
  • Fenobarbital o diazepam: puede aumentar o reducir su acción.
  • Ciclosporina: podría incrementar sus niveles plasmáticos por inhibición del metabolismo hepático.

Calcio pantotenato: Generalmente seguro, pero puede interferir con la absorción oral de tetraciclinas y quinolonas si se administra de forma simultánea por quelación.

Condroitín sulfato: Puede potenciar los efectos anticoagulantes de heparina o AINEs en animales con coagulopatías, aunque el riesgo clínico es bajo. Se debe monitorear en pacientes con sangrado activo o bajo cirugía reciente.

Vitaminas del complejo B (B1, B6, B12, riboflavina, niacina): En conjunto, rara vez causan interacciones significativas, pero:

  • Vitamina B6 puede antagonizar la acción de levodopa si no se administra con carbidopa.
  • La B12 puede disminuir en presencia de cloranfenicol por supresión de la médula ósea.

Vitamina A:  En combinación con retinoides sintéticos (ej. isotretinoína, etretinato), puede aumentar el riesgo de hipervitaminosis A. Además, dosis altas prolongadas pueden alterar la farmacocinética de algunos antibióticos lipofílicos.

Vitamina D3: 
Debe evitarse su uso concomitante con diuréticos tiazídicos, ya que aumentan la reabsorción de calcio, favoreciendo la hipercalcemia. También puede potenciar los efectos de digitalicos en casos de intoxicación.

Vitamina E:  Tiene efecto antioxidante, y puede interferir con la acción de vitamina K, especialmente si se combina con anticoagulantes como warfarina o aspirina, aumentando el riesgo de hemorragia.

Sulfato ferroso: Reduce la absorción oral de tetraciclinas, fluoroquinolonas y levotiroxina por formación de complejos insolubles. Idealmente, debe administrarse con un intervalo de al menos 2 horas respecto a estos fármacos.

Minerales (calcio, fósforo, magnesio): Interfieren con la absorción de múltiples fármacos (tetraciclinas, fluoroquinolonas, bisfosfonatos). También pueden potenciar la toxicidad de vitamina D3 si se usan en exceso. El calcio puede reducir la absorción de digoxina y otros cationes divalentes.


El uso de esta combinación multinutriente debe realizarse con precaución en animales que reciben antibióticos, antiepilépticos, inmunosupresores, AINEs, anticoagulantes o suplementos liposolubles adicionales, debido al riesgo de interacciones clínicas relevantes. La separación horaria de la administración de minerales y antibióticos es altamente recomendable, y la monitorización de parámetros bioquímicos es clave cuando se administran fármacos con estrecho margen terapéutico.

Última actualización: 09/01/2026 14:49

Acido fólico + extracto seco schizandra + calcio pantotenato + condroitin sulfato vitaminas: B1 + B6 + B12 + A + D3 + E + sulfato ferroso + calcio + fosfato + magnesio + nicotinamida + riboflavina 5 fosfato

Cada comprimido contiene: Condroitín Sulfato 100 mg, Extracto seco de Schisandra 30 mg, Vitamina B1 1,0 mg, Vitamina B2 1,37 mg, Vitamina B6 1,0 mg, Vitamina B12 8 g, Nicotinamida 10 mg, Calcio Pantotenato 0,5 mg, Ácido Fólico 0,2 mg, Vitamina A 1.250 UI, Vitamina D3 125 UI, Vitamina E 2 UI, Calcio 60 mg, Fósforo 46,5 mg, Magnesio 1 mg, Sulfato Ferroso 25,84 mg.

Caninos

Perros de hasta 5 kilos dar un comprimido al día. Perros de más de 5 kilos dar dos comprimidos. Animales convalecientes, aumentar dosis al doble.

 


  • Trastornos hepatobiliares crónicos o agudos leves.
  • Anemias nutricionales, ferropénicas o megaloblásticas.
  • Enfermedades osteoarticulares degenerativas.
  • Recuperación postquirúrgica, estados de convalecencia.
  • Soporte nutricional en animales geriátricos o inmunocomprometidos.
  • Estrés, animales en crecimiento, gestación o lactancia.
  • Enfermedades crónicas con desgaste generalizado (hepáticas, renales, dermatológicas).

Ácido fólico (vitamina B9):

  • Acción: Cofactor en la síntesis de ácidos nucleicos y formación de eritrocitos.
  • Indicación: Apoyo en anemias megaloblásticas, regeneración tisular, gestación.

Extracto seco de Schisandra chinensis:

  • Acción: Adaptógeno, hepatoprotector, antioxidante, inmunoestimulante.
  • Indicación: Disfunción hepática crónica, estrés oxidativo, soporte inmunológico.

Calcio pantotenato (vitamina B5):

  • Acción: Participa en el metabolismo de carbohidratos, lípidos y proteínas; esencial en la síntesis de coenzima A.
  • Indicación: Estados carenciales, afecciones dérmicas, convalecencia.

Condroitín sulfato:

  • Acción: Condroprotector, inhibidor de enzimas degradadoras de cartílago, mejora la síntesis de proteoglicanos.
  • Indicación: Osteoartritis, displasia articular, degeneración articular.

Vitaminas del complejo B (B1, B6, B12, riboflavina-5-fosfato, nicotinamida):

  • Acción: Cofactores metabólicos, neuroprotectores, apoyo hematopoyético.
  • Indicación: Neuropatías, anemias, convalecencia, estados de debilidad general.

Vitaminas A, D3, E

    A:

  • Acción: Esencial para la visión, diferenciación celular, sistema inmune.
  • Indicación: Déficits nutricionales, soporte dérmico.

D3:

  • Acción: Regulación del metabolismo calcio-fósforo, mineralización ósea.
  • Indicación: Osteopenia, hipocalcemia, crecimiento.

E:

  • Acción: Antioxidante lipofílico, estabilizador de membranas.
  • Indicación: Estrés oxidativo, miopatías, enfermedades hepáticas.

Sulfato ferroso:

  • Acción: Fuente de hierro biodisponible; esencial para la eritropoyesis.
  • Indicación: Anemias ferropénicas, pérdida crónica de sangre, gestación/lactancia.

Calcio, fosfato y magnesio:

  • Acción: Electrolitos estructurales y funcionales en hueso, contracción muscular, transmisión nerviosa.
  • Indicación: Soporte en crecimiento, fracturas, gestación, caquexia, alteraciones musculares.

El ácido fólico (vitamina B9) se absorbe activamente en el yeyuno proximal y, una vez en circulación, se distribuye ampliamente, siendo el hígado su principal sitio de almacenamiento. A nivel hepático, es convertido en su forma activa (tetrahidrofolato), esencial para la síntesis de ADN y proteínas. Su eliminación es principalmente renal, y por su corta vida media, requiere administración regular en estados carenciales o de alta demanda metabólica.

El extracto seco de Schisandra chinensis, rico en lignanos como la schizandrina, presenta buena absorción oral en perros, con alta afinidad por el tejido hepático, donde ejerce sus efectos antioxidantes y hepatoprotectores. La metabolización ocurre en el hígado a través del citocromo P450, con posibilidad de inducir algunas isoenzimas, lo que puede modificar el metabolismo de otros fármacos concomitantes. Su eliminación es principalmente biliar y renal, y su farmacocinética puede verse afectada por el estado funcional hepático del paciente.

El calcio pantotenato  es la sal de calcio de la vitamina B5, también conocida como ácido pantoténico, se absorbe rápidamente por difusión facilitada en el intestino delgado. Una vez absorbido, se distribuye ampliamente y se convierte en coenzima A, esencial en múltiples rutas metabólicas. No sufre metabolización significativa antes de su conversión, y su eliminación se produce principalmente por vía urinaria, en forma inalterada.

El condroitín sulfato tiene una biodisponibilidad oral moderada (15–30%), pero una vez absorbido, se acumula en cartílago articular, líquido sinovial y tejido conectivo, donde ejerce su acción condroprotectora. Su metabolismo incluye procesos de despolimerización y desulfatación hepática parcial. Se elimina principalmente por vía renal, tanto en forma de metabolitos como parcialmente sin cambios.

Las vitaminas hidrosolubles, como las del complejo B (B1, B6, B12, nicotinamida y riboflavina 5-fosfato), se absorben eficientemente en el intestino delgado. La B12, a diferencia del resto, requiere factor intrínseco para su absorción en el íleon. Se distribuyen ampliamente en tejidos con alta actividad metabólica. Excepto la B12, que se almacena en el hígado, estas vitaminas no se acumulan y se eliminan rápidamente por vía renal, por lo que requieren reposición frecuente.

Las vitaminas liposolubles A, D3 y E requieren la presencia de grasa y sales biliares para su absorción intestinal. Una vez absorbidas, se almacenan en el hígado (A y D3) y en tejido adiposo (E), lo que prolonga su vida media. La vitamina D3 se activa mediante hidroxilaciones hepáticas y renales, transformándose en calcitriol, la forma activa que regula el metabolismo del calcio y fósforo. Estas vitaminas se eliminan lentamente, principalmente por vía biliar, lo que implica riesgo de toxicidad en caso de sobredosificación o acumulación crónica.

El sulfato ferroso (Fe²⁺) se absorbe principalmente en el duodeno, favorecido por el pH ácido gástrico y la presencia de vitamina C. Una vez absorbido, el hierro se une a transferrina plasmática y se almacena en el organismo como ferritina. No es metabolizado, pero es incorporado en estructuras biológicas como la hemoglobina. Su eliminación es limitada, y el exceso se pierde principalmente por exfoliación de células intestinales y en menor medida por orina o bilis.

Los minerales como calcio, fósforo y magnesio son absorbidos en el intestino delgado en proporciones variables. El calcio requiere vitamina D para su absorción eficiente, al igual que el fósforo. El magnesio se absorbe por difusión pasiva en el yeyuno. Estos minerales se distribuyen en hueso, músculos y fluidos corporales. Su metabolismo está estrictamente regulado por mecanismos hormonales, como la paratohormona, calcitonina y calcitriol. Se eliminan por vía renal bajo control homeostático.

En general, esta combinación de vitaminas, minerales, aminoazúcares y extractos herbales es bien tolerada en perros y gatos cuando se administra a las dosis terapéuticas recomendadas. No obstante, su uso puede estar asociado a ciertos efectos adversos leves a moderados, especialmente en animales con hipersensibilidad previa o con enfermedades hepáticas, renales o gastrointestinales preexistentes.

Entre los efectos adversos más comunes se encuentran los trastornos gastrointestinales, como vómitos, diarrea blanda, flatulencias o anorexia transitoria, especialmente cuando se administra en ayunas o sin una adecuada adaptación progresiva de la dosis. En algunos casos, el sulfato ferroso puede causar irritación gástrica, heces oscuras o incluso constipación.

La administración prolongada o en dosis altas de vitaminas liposolubles (A, D3, E) puede inducir efectos de hipervitaminosis. La vitamina A, en exceso, puede provocar anorexia, letargo, piel seca, alteraciones musculoesqueléticas y hepáticas. El exceso de vitamina D3 puede llevar a hipercalcemia, calcificación de tejidos blandos, poliuria, polidipsia, vómitos y, en casos graves, insuficiencia renal aguda. La vitamina E, aunque relativamente segura, puede interferir con la coagulación a dosis muy altas debido a su efecto antagonista de la vitamina K.

El extracto seco de Schisandra chinensis, aunque es hepatoprotector en dosis adecuadas, puede inducir interacciones farmacológicas al actuar sobre el sistema enzimático hepático (citocromo P450), lo que podría alterar el metabolismo de otros medicamentos administrados concomitantemente, aumentando o disminuyendo su eficacia.

Por su parte, el condroitín sulfato tiene un perfil de seguridad amplio, aunque en algunos casos se han reportado reacciones alérgicas leves o trastornos gastrointestinales, sobre todo si se combina con otros condroprotectores o AINEs. El riesgo aumenta en animales con antecedentes de alergias alimentarias o de intolerancia a productos de origen marino (condroitín derivado de cartílago de tiburón).

Respecto a las vitaminas del complejo B, su toxicidad es rara debido a su solubilidad en agua, pero altas dosis de vitamina B6 (piridoxina) administradas crónicamente pueden inducir neurotoxicidad (ataxia, debilidad, alteración propioceptiva), especialmente en gatos, que son más sensibles.

Finalmente, la administración simultánea de múltiples minerales (calcio, fósforo, magnesio) debe realizarse con precaución en pacientes con alteraciones renales, debido al riesgo de desbalances electrolíticos, formación de cálculos urinarios o precipitación de sales insolubles en el tracto gastrointestinal, lo que puede interferir con la absorción de otros nutrientes.

  • Hipervitaminosis A o D (riesgo con suplementación prolongada sin control).
  • Insuficiencia renal avanzada (precaución con fósforo y magnesio).
  • Hiperfosfatemia o hipercalcemia.
  • Alergia o hipersensibilidad a alguno de los componentes.
  • En gatos: uso con cautela por su metabolismo hepático más sensible (especialmente ante componentes como hierro o extractos vegetales).

La sobredosis, especialmente en especies sensibles como el gato, puede conllevar manifestaciones clínicas severas dependiendo del componente en exceso. Los principales riesgos son:

Vitaminas liposolubles (A y D3)
: representan el mayor riesgo en cuadros de sobredosificación. La hipervitaminosis A puede manifestarse con letargia, anorexia, claudicación, dolor óseo, calcificación de tejidos blandos y alteraciones hepáticas. En casos graves, puede causar deformidades esqueléticas en animales jóvenes. La vitamina D3 en sobredosis induce hipercalcemia e hiperfosfatemia, lo que lleva a nefrocalcinosis, vómitos, poliuria, polidipsia, debilidad, bradicardia y potencialmente insuficiencia renal aguda.

Vitamina B6 (piridoxina): aunque hidrosoluble, a dosis muy elevadas y mantenidas puede producir neurotoxicidad, especialmente en gatos, con signos de ataxia, paresia y pérdida propioceptiva.

Sulfato ferroso: la intoxicación por hierro es una emergencia potencial. Las dosis tóxicas causan irritación gastrointestinal grave, vómitos hemorrágicos, diarrea, dolor abdominal y, en fases avanzadas, daño hepático y colapso cardiovascular debido a la peroxidación lipídica inducida por radicales libres.

Minerales (calcio, fósforo, magnesio): su exceso puede alterar el equilibrio electrolítico, inducir calcificación ectópica, disfunción renal o trastornos neuromusculares. El exceso de magnesio puede causar depresión neurológica, bradicardia y debilidad muscular.

Extracto de Schisandra chinensis: aunque su toxicidad aguda es baja, en sobredosis puede alterar el metabolismo hepático de otros fármacos, y potencialmente inducir hiperestimulación del sistema nervioso central o efectos sedantes paradójicos, dependiendo de la dosis y del estado metabólico del paciente.

Condroitín sulfato: tiene un perfil de seguridad amplio. Sin embargo, a dosis muy elevadas pueden presentarse trastornos digestivos moderados (vómitos, diarrea), especialmente si se combina con glucosamina o AINEs.

Nicotinamida y riboflavina 5-fosfato: en general son seguros, aunque sobredosis de niacina puede causar vasodilatación, rubor facial, hipotensión, prurito y alteraciones hepáticas a dosis elevadas.

Tratamiento de la sobredosis


El abordaje clínico debe ser inmediato y dependerá del tiempo de exposición y los síntomas presentes:

  • Descontaminación gastrointestinal: emesis inducida (si está indicado y dentro del tiempo terapéutico), seguido de administración de carbón activado.
  • Fluidoterapia intensiva para corregir desequilibrios hidroelectrolíticos y promover diuresis.
  • Quelantes específicos en caso de intoxicación por metales (por ejemplo, deferoxamina en sobredosis de hierro).
  • Monitoreo constante de función renal, hepática, niveles de calcio y fósforo.
  • Hospitalización con soporte vital si se desarrollan síntomas neurológicos, cardíacos o renales.

Aunque esta combinación posee un amplio margen de seguridad en condiciones normales de uso, la sobredosis, particularmente de vitaminas liposolubles, hierro y extractos herbales, puede inducir toxicidad multisistémica. Se recomienda evitar su administración simultánea con dietas comerciales altamente suplementadas y respetar rigurosamente las dosis indicadas.

La evidencia disponible sobre la seguridad reproductiva de esta combinación en caninos y felinos es limitada y extrapolada principalmente de estudios en otras especies. Sin embargo, los componentes individuales han sido evaluados con distintos grados de rigurosidad.

El ácido fólico es esencial durante la gestación para prevenir defectos del tubo neural, y su suplementación está considerada segura y recomendable en hembras gestantes, especialmente durante el primer tercio de la gestación. No se ha asociado con efectos teratogénicos a dosis terapéuticas.

El extracto seco de Schisandra chinensis ha mostrado actividad fitoestrogénica en estudios con modelos murinos y podría interferir con el eje hipotalámico-hipofisario-gonadal. Aunque no se han descrito efectos teratogénicos confirmados, su uso en hembras gestantes o lactantes no se recomienda salvo evaluación riesgo-beneficio individualizada, dado el potencial modulador hormonal y la falta de estudios específicos en perros y gatos.

El calcio pantotenato, las vitaminas del complejo B, y los minerales esenciales (calcio, fósforo, magnesio) son micronutrientes indispensables durante la gestación y lactancia. Su suplementación es segura dentro de los márgenes fisiológicos y puede prevenir carencias maternas y alteraciones en el desarrollo fetal. Sin embargo, dosis excesivas, especialmente de vitamina B6, deben evitarse por riesgo de neurotoxicidad.

La vitamina A, en particular, representa un riesgo potencialmente teratogénico cuando se administra en dosis superiores a los requerimientos nutricionales, especialmente en el primer tercio de la gestación. Puede inducir malformaciones craneofaciales y esqueléticas. Se recomienda precaución en su dosificación en hembras gestantes.

La vitamina D3, al igual que la A, puede ser perjudicial en sobredosis, ya que induce hipercalcemia y alteraciones fetales por calcificación de tejidos blandos. Se sugiere no superar los niveles diarios recomendados, especialmente en dietas ya suplementadas.

El sulfato ferroso es generalmente seguro durante la gestación y útil para prevenir anemia ferropénica en perras o gatas gestantes. Sin embargo, debe monitorearse su uso para evitar sobredosificación, que podría inducir estrés oxidativo placentario o interferir con la absorción de otros minerales.

El condroitín sulfato no ha demostrado efectos adversos reproductivos conocidos en perros o gatos, aunque faltan estudios controlados. Por su tamaño molecular y bajo grado de absorción sistémica, no se espera que tenga efectos teratógenos o tóxicos fetales relevantes.

Ácido fólico: Puede ver reducida su biodisponibilidad con sulfonamidas (como trimetoprima) y anticonvulsivantes (fenobarbital, fenitoína), que inhiben la dihidrofolato reductasa. La administración concomitante puede comprometer la síntesis de nucleótidos y la eritropoyesis.

Extracto seco de Schisandra chinensis: Contiene lignanos que pueden inducir o inhibir enzimas del citocromo P450, particularmente CYP3A4 y CYP2C9, afectando el metabolismo de múltiples fármacos como:

  • Corticoides (prednisona, dexametasona): puede alterar su vida media.
  • Fenobarbital o diazepam: puede aumentar o reducir su acción.
  • Ciclosporina: podría incrementar sus niveles plasmáticos por inhibición del metabolismo hepático.

Calcio pantotenato: Generalmente seguro, pero puede interferir con la absorción oral de tetraciclinas y quinolonas si se administra de forma simultánea por quelación.

Condroitín sulfato: Puede potenciar los efectos anticoagulantes de heparina o AINEs en animales con coagulopatías, aunque el riesgo clínico es bajo. Se debe monitorear en pacientes con sangrado activo o bajo cirugía reciente.

Vitaminas del complejo B (B1, B6, B12, riboflavina, niacina): En conjunto, rara vez causan interacciones significativas, pero:

  • Vitamina B6 puede antagonizar la acción de levodopa si no se administra con carbidopa.
  • La B12 puede disminuir en presencia de cloranfenicol por supresión de la médula ósea.

Vitamina A:  En combinación con retinoides sintéticos (ej. isotretinoína, etretinato), puede aumentar el riesgo de hipervitaminosis A. Además, dosis altas prolongadas pueden alterar la farmacocinética de algunos antibióticos lipofílicos.

Vitamina D3: 
Debe evitarse su uso concomitante con diuréticos tiazídicos, ya que aumentan la reabsorción de calcio, favoreciendo la hipercalcemia. También puede potenciar los efectos de digitalicos en casos de intoxicación.

Vitamina E:  Tiene efecto antioxidante, y puede interferir con la acción de vitamina K, especialmente si se combina con anticoagulantes como warfarina o aspirina, aumentando el riesgo de hemorragia.

Sulfato ferroso: Reduce la absorción oral de tetraciclinas, fluoroquinolonas y levotiroxina por formación de complejos insolubles. Idealmente, debe administrarse con un intervalo de al menos 2 horas respecto a estos fármacos.

Minerales (calcio, fósforo, magnesio): Interfieren con la absorción de múltiples fármacos (tetraciclinas, fluoroquinolonas, bisfosfonatos). También pueden potenciar la toxicidad de vitamina D3 si se usan en exceso. El calcio puede reducir la absorción de digoxina y otros cationes divalentes.


El uso de esta combinación multinutriente debe realizarse con precaución en animales que reciben antibióticos, antiepilépticos, inmunosupresores, AINEs, anticoagulantes o suplementos liposolubles adicionales, debido al riesgo de interacciones clínicas relevantes. La separación horaria de la administración de minerales y antibióticos es altamente recomendable, y la monitorización de parámetros bioquímicos es clave cuando se administran fármacos con estrecho margen terapéutico.

Última actualización: 09/01/2026 14:49