Prazam
Ámbito de Acción: Nervioso
Laboratorio
Royal pharma
Presentación
Dosis Práctica
Debido a las variaciones en los requerimientos según la especie, la condición clínica y la formulación utilizada, no se recomienda establecer una dosis práctica general. Para asegurar un uso seguro y eficaz, se debe consultar la posología específica por especie y presentación incluida en este mismo vademécum.
"sujeto a control de Psicotrópicos en Chile"
Principio Activo
Alprazolam
Composición
Especies
Posología
- 0,01–0,1 mg/kg por vía oral, según necesidad. Se recomienda iniciar con 1–2 mg totales en perros de tamaño mediano, evitando superar una dosis diaria total de 4 mg por animal.
- 0,25–2 mg totales por vía oral, una a tres veces al día (SID–BID–TID), ajustando según respuesta y tolerancia.
- 0,02–0,4 mg/kg por vía oral cada 4 horas, según necesidad.
- También puede administrarse como dosis única preventiva de 0,02 mg/kg por vía oral, aproximadamente una hora antes del evento esperado, repitiéndose cada 4 horas si es necesario.
- 0,01–0,1 mg/kg o 0,25–2 mg totales por vía oral, una a cuatro veces por día (SID–QID), dependiendo de la intensidad del cuadro y el patrón conductual.
El alprazolam se utiliza en gatos como ansiolítico en el manejo de distintos trastornos conductuales, principalmente de origen emocional o ambiental. Dado que los felinos presentan una mayor sensibilidad a las benzodiacepinas, se recomienda iniciar con dosis conservadoras y ajustar según respuesta clínica individual.
Para trastornos de ansiedad generalizada:
- 0,125–0,25 mg/kg por vía oral, dos veces al día (BID). En pacientes sensibles, se puede comenzar con 0,125 mg/kg y escalar si es necesario.
Para miedos, fobias y ansiedad situacional (viajes, mudanzas, visitas al veterinario, tormentas, etc.):
- 0,125–0,25 mg totales por gato, por vía oral, de una a tres veces al día (SID–TID), administrando la primera dosis 30 a 60 minutos antes del evento.
Para marcación con orina:
- 0,05–0,2 mg/kg por vía oral, una o dos veces al día (SID–BID), según la intensidad del comportamiento y la cronicidad del cuadro.
Para eliminación inapropiada refractaria en el hogar:
- 0,1 mg/kg o 0,125–0,25 mg totales por gato, por vía oral, dos a tres veces al día (BID–TID), como parte de un plan conductual estructurado.
En todos los casos, el uso debe acompañarse de evaluación conductual integral y considerar estrategias de modificación ambiental. Se debe monitorear cuidadosamente la aparición de efectos paradójicos (como agitación, vocalización o hiperactividad) y evitar el uso en pacientes con patología hepática o debilidad sistémica. El tratamiento prolongado requiere ajuste progresivo para evitar signos de abstinencia o dependencia.
Indicaciones
El alprazolam es una benzodiacepina de acción corta utilizada de manera off-label en medicina veterinaria, principalmente en perros y gatos, para el control sintomático de trastornos de ansiedad y reactividad emocional aguda. Sus principales indicaciones clínicas incluyen:
- Trastornos relacionados con ansiedad situacional o fóbica, como miedo a fuegos artificiales, tormentas eléctricas, aspiradoras, viajes en automóvil, u otros estímulos sonoros intensos.
- Ansiedad por separación, especialmente en perros, cuando se manifiestan conductas destructivas, vocalización excesiva o automutilación al quedarse solos.
- Manejo preconsultas o prehospitalización, como tranquilizante leve en pacientes con ansiedad anticipatoria o agresividad leve, especialmente en combinación con otras estrategias conductuales.
- Facilitación del transporte o manejo físico en animales con temor marcado, por ejemplo, para toma de muestras, recorte de uñas o procedimientos menores.
- Apoyo farmacológico transitorio en programas de modificación conductual, como terapia adyuvante a entrenamiento positivo o desensibilización sistemática.
- En gatos, también se ha utilizado en casos de anorexia secundaria a estrés, como el estrés postquirúrgico u hospitalario, donde mejora el apetito al reducir el componente ansioso.
Estas indicaciones se fundamentan en la acción del alprazolam como agonista de los receptores GABA-A, lo que induce un efecto ansiolítico, relajante muscular leve, hipnótico y anticonvulsivante, aunque este último no es su uso principal en medicina veterinaria.
Acciones
El alprazolam es una benzodiacepina de alta potencia que actúa como agonista alostérico positivo del receptor GABA-A (ácido gamma-aminobutírico tipo A). Su acción se basa en potenciar la neurotransmisión inhibitoria del sistema nervioso central al unirse a un sitio específico en el complejo receptor GABA-A, lo que incrementa la frecuencia de apertura de los canales de cloro. Esto hiperpolariza la membrana neuronal, reduciendo la excitabilidad sináptica y produciendo efectos de:
- Ansiolisis (efecto principal buscado en medicina veterinaria)
- Sedación leve a moderada
- Miorrelajación
- Amnesia anterógrada (mínima en animales)
- Supresión del pánico o reactividad fóbica
A diferencia de otras benzodiacepinas como el diazepam, el alprazolam tiene inicio de acción rápido (30 a 60 minutos) y una vida media corta, lo que permite su uso en eventos puntuales sin acumulación excesiva. Esta farmacodinámica lo hace especialmente útil en el manejo de fobias agudas a estímulos impredecibles (p. ej., tormentas eléctricas o fuegos artificiales) y en cuadros de ansiedad situacional.
Aunque no es un antidepresivo ni un agente de largo plazo, el alprazolam puede formar parte de terapias de comportamiento multimodales, particularmente como terapia puente mientras se instauran cambios ambientales o se inicia tratamiento con fármacos de acción prolongada como los ISRS.
Farmacocinética
El alprazolam es bien absorbido por vía oral en perros y gatos, alcanzando concentraciones plasmáticas terapéuticas de forma rápida tras la administración. Su biodisponibilidad oral es alta, aunque puede variar levemente entre especies.
- Inicio de acción: entre 30 y 60 minutos después de la administración oral
- Pico plasmático: entre 1 y 2 horas postdosis
- Duración del efecto clínico: entre 4 y 6 horas, aunque puede ser más breve en algunos animales, especialmente en gatos
Una característica distintiva del alprazolam es que, a diferencia del diazepam, no se metaboliza a N-desmetildiazepam (metabolito activo y más sedante), lo que contribuye a una acción más ansiolítica que sedante. En perros, se ha demostrado que los efectos son más predecibles, con menos acumulación tras dosis repetidas.
- Metabolismo: hepático, principalmente por el sistema enzimático del citocromo P450 (CYP3A4).
- Eliminación: urinaria, como metabolitos inactivos conjugados.
- Vida media en perros: variable, entre 3 y 6 horas, dependiendo del estado hepático.
- Vida media en gatos: no se ha estudiado en profundidad, pero se estima similar o algo más corta que en perros
En pacientes geriátricos o con enfermedad hepática, el metabolismo puede ser más lento, aumentando el riesgo de sedación prolongada. Por ello, se recomienda iniciar con dosis más bajas o prolongar el intervalo de administración en esos casos.
Efectos Adversos
- Sedación leve a moderada (efecto más común)
- Ataxia o marcha inestable, especialmente en razas pequeñas o animales geriátricos
- Letargo y disminución de la reactividad
- Excitación paradójica o agitación: se ha documentado en algunos individuos, particularmente si el animal ya presentaba comportamientos ansiosos agresivos
- Aumento del apetito: efecto reportado en algunos perros tras varias dosis
- Vocalización excesiva, jadeo o inquietud (efectos paradójicos menos frecuentes)
- Somnolencia o letargo
- Desorientación leve o alteración del equilibrio
- Excitación o hiperactividad paradójica, ocasional en algunos individuos
- Alteraciones del apetito (puede aumentar o disminuir transitoriamente)
- En gatos geriátricos, y con otras benzodiacepinas como diazepam, se ha reportado necrosis hepática idiosincrática, aunque este evento es extremadamente raro con alprazolam y aún no se ha confirmado una relación causal directa.
En ambos casos, el uso crónico o en tratamientos prolongados puede generar:
- Tolerancia: necesidad de aumentar la dosis para obtener el mismo efecto
- Dependencia física: retirada abrupta después de uso prolongado puede causar signos de abstinencia, como temblores, agitación, insomnio o incluso convulsiones en casos extremos
- Por esta razón, se recomienda su uso como tratamiento intermitente o de corta duración, y si se ha usado por periodos prolongados, la retirada debe hacerse de forma gradual.
Contraindicaciones
El alprazolam está contraindicado en animales con hipersensibilidad conocida a las benzodiacepinas. Su uso debe evitarse o manejarse con extrema precaución en las siguientes situaciones clínicas:
- Insuficiencia hepática grave: debido a que el alprazolam se metaboliza extensamente en el hígado, su uso puede provocar acumulación del fármaco y prolongar sus efectos en pacientes con disfunción hepática severa.
- Glaucoma de ángulo cerrado: aunque los datos en animales son limitados, como con otras benzodiacepinas, puede incrementar la presión intraocular, por lo que está contraindicado en casos confirmados o sospechosos.
- Mielopatías, debilidad neuromuscular o ataxia: el efecto miorrelajante del alprazolam puede exacerbar la debilidad, especialmente en animales geriátricos o con enfermedades neuromusculares preexistentes.
- Pacientes geriátricos sin evaluación clínica previa: en animales mayores, especialmente gatos, puede producir una sedación excesiva o reacciones paradójicas (agitación, vocalización).
- Animales en gestación o lactancia: no se recomienda su uso en hembras gestantes debido a la posibilidad de efectos teratogénicos observados en estudios con roedores, y porque puede cruzar la barrera placentaria. También se excreta en la leche, lo que puede afectar a neonatos.
- Uso conjunto con otros depresores del sistema nervioso central (opioides, barbitúricos, anestésicos generales): puede generar efectos potenciados, como depresión respiratoria o sedación profunda.
- Trastornos de comportamiento con componente agresivo no evaluado: en algunos casos, las benzodiacepinas pueden causar desinhibición conductual y empeorar la agresividad, especialmente en perros con historial de conducta impredecible.
Sobredosis
Seguridad Reproductiva
Interacción Medicamentosa
Última actualización: 29/07/2025 02:56
- 0,01–0,1 mg/kg por vía oral, según necesidad. Se recomienda iniciar con 1–2 mg totales en perros de tamaño mediano, evitando superar una dosis diaria total de 4 mg por animal.
- 0,25–2 mg totales por vía oral, una a tres veces al día (SID–BID–TID), ajustando según respuesta y tolerancia.
- 0,02–0,4 mg/kg por vía oral cada 4 horas, según necesidad.
- También puede administrarse como dosis única preventiva de 0,02 mg/kg por vía oral, aproximadamente una hora antes del evento esperado, repitiéndose cada 4 horas si es necesario.
- 0,01–0,1 mg/kg o 0,25–2 mg totales por vía oral, una a cuatro veces por día (SID–QID), dependiendo de la intensidad del cuadro y el patrón conductual.
El alprazolam se utiliza en gatos como ansiolítico en el manejo de distintos trastornos conductuales, principalmente de origen emocional o ambiental. Dado que los felinos presentan una mayor sensibilidad a las benzodiacepinas, se recomienda iniciar con dosis conservadoras y ajustar según respuesta clínica individual.
Para trastornos de ansiedad generalizada:
- 0,125–0,25 mg/kg por vía oral, dos veces al día (BID). En pacientes sensibles, se puede comenzar con 0,125 mg/kg y escalar si es necesario.
Para miedos, fobias y ansiedad situacional (viajes, mudanzas, visitas al veterinario, tormentas, etc.):
- 0,125–0,25 mg totales por gato, por vía oral, de una a tres veces al día (SID–TID), administrando la primera dosis 30 a 60 minutos antes del evento.
Para marcación con orina:
- 0,05–0,2 mg/kg por vía oral, una o dos veces al día (SID–BID), según la intensidad del comportamiento y la cronicidad del cuadro.
Para eliminación inapropiada refractaria en el hogar:
- 0,1 mg/kg o 0,125–0,25 mg totales por gato, por vía oral, dos a tres veces al día (BID–TID), como parte de un plan conductual estructurado.
En todos los casos, el uso debe acompañarse de evaluación conductual integral y considerar estrategias de modificación ambiental. Se debe monitorear cuidadosamente la aparición de efectos paradójicos (como agitación, vocalización o hiperactividad) y evitar el uso en pacientes con patología hepática o debilidad sistémica. El tratamiento prolongado requiere ajuste progresivo para evitar signos de abstinencia o dependencia.
El alprazolam es una benzodiacepina de acción corta utilizada de manera off-label en medicina veterinaria, principalmente en perros y gatos, para el control sintomático de trastornos de ansiedad y reactividad emocional aguda. Sus principales indicaciones clínicas incluyen:
- Trastornos relacionados con ansiedad situacional o fóbica, como miedo a fuegos artificiales, tormentas eléctricas, aspiradoras, viajes en automóvil, u otros estímulos sonoros intensos.
- Ansiedad por separación, especialmente en perros, cuando se manifiestan conductas destructivas, vocalización excesiva o automutilación al quedarse solos.
- Manejo preconsultas o prehospitalización, como tranquilizante leve en pacientes con ansiedad anticipatoria o agresividad leve, especialmente en combinación con otras estrategias conductuales.
- Facilitación del transporte o manejo físico en animales con temor marcado, por ejemplo, para toma de muestras, recorte de uñas o procedimientos menores.
- Apoyo farmacológico transitorio en programas de modificación conductual, como terapia adyuvante a entrenamiento positivo o desensibilización sistemática.
- En gatos, también se ha utilizado en casos de anorexia secundaria a estrés, como el estrés postquirúrgico u hospitalario, donde mejora el apetito al reducir el componente ansioso.
Estas indicaciones se fundamentan en la acción del alprazolam como agonista de los receptores GABA-A, lo que induce un efecto ansiolítico, relajante muscular leve, hipnótico y anticonvulsivante, aunque este último no es su uso principal en medicina veterinaria.
El alprazolam es una benzodiacepina de alta potencia que actúa como agonista alostérico positivo del receptor GABA-A (ácido gamma-aminobutírico tipo A). Su acción se basa en potenciar la neurotransmisión inhibitoria del sistema nervioso central al unirse a un sitio específico en el complejo receptor GABA-A, lo que incrementa la frecuencia de apertura de los canales de cloro. Esto hiperpolariza la membrana neuronal, reduciendo la excitabilidad sináptica y produciendo efectos de:
- Ansiolisis (efecto principal buscado en medicina veterinaria)
- Sedación leve a moderada
- Miorrelajación
- Amnesia anterógrada (mínima en animales)
- Supresión del pánico o reactividad fóbica
A diferencia de otras benzodiacepinas como el diazepam, el alprazolam tiene inicio de acción rápido (30 a 60 minutos) y una vida media corta, lo que permite su uso en eventos puntuales sin acumulación excesiva. Esta farmacodinámica lo hace especialmente útil en el manejo de fobias agudas a estímulos impredecibles (p. ej., tormentas eléctricas o fuegos artificiales) y en cuadros de ansiedad situacional.
Aunque no es un antidepresivo ni un agente de largo plazo, el alprazolam puede formar parte de terapias de comportamiento multimodales, particularmente como terapia puente mientras se instauran cambios ambientales o se inicia tratamiento con fármacos de acción prolongada como los ISRS.
El alprazolam es bien absorbido por vía oral en perros y gatos, alcanzando concentraciones plasmáticas terapéuticas de forma rápida tras la administración. Su biodisponibilidad oral es alta, aunque puede variar levemente entre especies.
- Inicio de acción: entre 30 y 60 minutos después de la administración oral
- Pico plasmático: entre 1 y 2 horas postdosis
- Duración del efecto clínico: entre 4 y 6 horas, aunque puede ser más breve en algunos animales, especialmente en gatos
Una característica distintiva del alprazolam es que, a diferencia del diazepam, no se metaboliza a N-desmetildiazepam (metabolito activo y más sedante), lo que contribuye a una acción más ansiolítica que sedante. En perros, se ha demostrado que los efectos son más predecibles, con menos acumulación tras dosis repetidas.
- Metabolismo: hepático, principalmente por el sistema enzimático del citocromo P450 (CYP3A4).
- Eliminación: urinaria, como metabolitos inactivos conjugados.
- Vida media en perros: variable, entre 3 y 6 horas, dependiendo del estado hepático.
- Vida media en gatos: no se ha estudiado en profundidad, pero se estima similar o algo más corta que en perros
En pacientes geriátricos o con enfermedad hepática, el metabolismo puede ser más lento, aumentando el riesgo de sedación prolongada. Por ello, se recomienda iniciar con dosis más bajas o prolongar el intervalo de administración en esos casos.
- Sedación leve a moderada (efecto más común)
- Ataxia o marcha inestable, especialmente en razas pequeñas o animales geriátricos
- Letargo y disminución de la reactividad
- Excitación paradójica o agitación: se ha documentado en algunos individuos, particularmente si el animal ya presentaba comportamientos ansiosos agresivos
- Aumento del apetito: efecto reportado en algunos perros tras varias dosis
- Vocalización excesiva, jadeo o inquietud (efectos paradójicos menos frecuentes)
- Somnolencia o letargo
- Desorientación leve o alteración del equilibrio
- Excitación o hiperactividad paradójica, ocasional en algunos individuos
- Alteraciones del apetito (puede aumentar o disminuir transitoriamente)
- En gatos geriátricos, y con otras benzodiacepinas como diazepam, se ha reportado necrosis hepática idiosincrática, aunque este evento es extremadamente raro con alprazolam y aún no se ha confirmado una relación causal directa.
En ambos casos, el uso crónico o en tratamientos prolongados puede generar:
- Tolerancia: necesidad de aumentar la dosis para obtener el mismo efecto
- Dependencia física: retirada abrupta después de uso prolongado puede causar signos de abstinencia, como temblores, agitación, insomnio o incluso convulsiones en casos extremos
- Por esta razón, se recomienda su uso como tratamiento intermitente o de corta duración, y si se ha usado por periodos prolongados, la retirada debe hacerse de forma gradual.
El alprazolam está contraindicado en animales con hipersensibilidad conocida a las benzodiacepinas. Su uso debe evitarse o manejarse con extrema precaución en las siguientes situaciones clínicas:
- Insuficiencia hepática grave: debido a que el alprazolam se metaboliza extensamente en el hígado, su uso puede provocar acumulación del fármaco y prolongar sus efectos en pacientes con disfunción hepática severa.
- Glaucoma de ángulo cerrado: aunque los datos en animales son limitados, como con otras benzodiacepinas, puede incrementar la presión intraocular, por lo que está contraindicado en casos confirmados o sospechosos.
- Mielopatías, debilidad neuromuscular o ataxia: el efecto miorrelajante del alprazolam puede exacerbar la debilidad, especialmente en animales geriátricos o con enfermedades neuromusculares preexistentes.
- Pacientes geriátricos sin evaluación clínica previa: en animales mayores, especialmente gatos, puede producir una sedación excesiva o reacciones paradójicas (agitación, vocalización).
- Animales en gestación o lactancia: no se recomienda su uso en hembras gestantes debido a la posibilidad de efectos teratogénicos observados en estudios con roedores, y porque puede cruzar la barrera placentaria. También se excreta en la leche, lo que puede afectar a neonatos.
- Uso conjunto con otros depresores del sistema nervioso central (opioides, barbitúricos, anestésicos generales): puede generar efectos potenciados, como depresión respiratoria o sedación profunda.
- Trastornos de comportamiento con componente agresivo no evaluado: en algunos casos, las benzodiacepinas pueden causar desinhibición conductual y empeorar la agresividad, especialmente en perros con historial de conducta impredecible.
Última actualización: 29/07/2025 02:56